Jun
10
Archivada en (Reformas) por Luxor Espacios el 10-06-2011

No hay mejor manera de relajarse y dejar atrás todo el estrés acumulado a lo largo del día que disfrutar de un buen baño, y más aún si podemos hacerlo en un jacuzzi, o bañera de hidromasaje, puesto que a la placentera sensación de bienestar producida por el agua caliente le sumamos el masaje de las burbujas de aire y agua que estimulan la circulación, relajan los músculos y abren los poros favoreciendo la eliminación de toxinas  y combatiendo el cansancio y la tensión nerviosa. Por no hablar de los momentos románticos que podemos vivir en un medio tan cálido y agradable en el que la iluminación y los aromas pueden completar un momento inolvidable.

Lo mejor de todo es que podemos disfrutarlo en nuestro hogar, podemos tener el spá en casa, para ello tenemos que elegir dónde lo vamos a colocar y qué tamaño es el más adecuado para nuestro espacio. Si decidimos instalarlo en el baño vamos a tener menos requisitos para su instalación puesto que ya contamos con la fuente de agua, aunque podemos ubicarlo en otro lugar o incluso en el exterior, pero tendremos que valorar si contamos con el suficiente espacio no sólo para las dimensiones del jacuzzi sino también para el espacio que requerirá alrededor.

También tendremos que tener en cuenta que necesita un espacio con mucha ventilación puesto que el vapor de agua puede generar en nuestras paredes moho y óxido, quizás por ello el lugar ideal para su colocación es en el exterior en un patio o porción de cemento, que podremos cubrir o incluso cerrar a modo de habitación para así poder disfrutarlo todo el año.

El precio varía según modelo y el mantenimiento es sencillo y no demasiado costoso, todo un lujo al alcance de nuestras manos.

Nov
19
Archivada en (Reformas) por Luxor Espacios el 19-11-2010

El emblemático edificio del Ateneo de Madrid está siendo rehabilitado con el objetivo de modernizar sus instalaciones y optimizar el uso de sus espacios.

El edificio, proyectado en 1884, y núcleo de la actividad cultural madrileña de los dos últimos siglos, se encontraba en una situación de deterioro constructivo en algunas de sus áreas y se hacía necesaria una remodelación, que se está llevando a cabo gracias a una aportación económica del Ministerio de Cultura.

El Ateneo de Madrid ha confiado en Luxor Espacios para la ejecución de la obra de este maravilloso edificio, y para nosotros supone un reto participar en tan significativo proyecto. Ya se han inaugurado dos nuevas salas: la de exposiciones y la de la estafeta. También se ha reformado la sala de administración, se ha saneado la sala de depósito de libros y se ha reparado la fachada trasera del edificio.

Actualmente se está actuando en la remodelación del depósito de cuadros, y pronto se procederá a habilitar una nueva sala de exposiciones dedicada a la fotografía.

En Nexo Arquitectura, estudio responsable del proyecto y la dirección de obra, continúan estudiando cómo modernizar y potenciar al máximo los valiosos y abundantes espacios de este histórico edificio, siempre manteniendo el espíritu y estilo que lo caracterizan.

Enlaces:

http://goo.gl/KPfYf
http://goo.gl/YjOsb
http://goo.gl/VIgq0

Feb
24
Archivada en (Reformas) por Luxor Espacios el 24-02-2009

Enfrentarse a una reforma siempre produce emociones encontradas: la ilusión y la pereza. En general, lo pasamos mejor planificando la obra, eligiendo materiales, rehaciendo una y otra vez los planos e imaginando lo confortable y renovado que quedará el espacio.

La parte dura empieza con la realidad de los hechos: presupuestos, papeleos, mudanzas temporales, albañiles, fontaneros,… Y las conclusión de la obras que parecen eternas.

Además, hay un hecho indudable y es que las obras no terminan el día en que ya por fin estás en casa: siempre queda algo por rematar, y lo que es peor, algo que no quedó bien y hay que rehacer. En los meses siguientes nos enfrentamos a los vicios ocultos, o sea, todo aquello que quedó mal instalado que, tarde o temprano, sale a la luz.

Pero no hay que caer en el desánimo, se trata de una etapa difícil donde se pone a prueba todo: la economía, la relación con tu pareja, el trato con los trabajadores… Aún así, merece la pena; solo se debe estar preparado psicológicamente.

Además, si los madrileños aguantamos toda una ciudad en obras durante meses y años, esto significa que la paciencia es una virtud humana.